Romanticismo crónico.

Yo no quiero un amor para siempre, esos duran muy poco. Mejor uno o varios de esos romances etéreos que se pueden convertir en tinta y papel, en inspiración, en historias que van a volver a contarse. Esos romances que siempre tienen vida, porque viven en cada boca que lo cuenta, porque viven en acciones que fueron inspiradas en ellos, porque viven entre hojas, entre letras, entre tinta y sueños.

No, yo no quiero un amor para siempre. Inventamos el “siempre” y lo “eterno” para poder tener fe. Fe en el amor, fe en dios, fe en todo lo que tarde o temprano se nos escapa. Y es que “siempre” solo esta bien aplicado cuando decimos que nada es para siempre. Pero los enamorados se aferran a un “siempre” como si pudieran desafiar la vida misma.

Y es que cuando uno esta enamorado dice las cosas más bonitas, pero también las más inciertas, y a veces, las más irreales. Las primeras veces uno realmente se lo cree, luego viene la irremediable bofetada de realidad, y dejamos de creer. Algunos no se recuperan, algunos se ajustan, y algunos, un buen día entendemos que ser románticos, es inherente a nuestro ser, e independiente de otro sujeto.

Entonces algunos seguirán su camino en soledad, mientras otros irán juntos de la mano, atrás, adelante o al lado, cómoda o soportablemente pero juntos. Y algunos, seguiremos simplemente siendo irremediablemente románticos, solos o no, pero románticos. Ya sin buscar al gran amor de nuestra vida, ya sin buscar un amor eterno, ya sin buscar, pero viviendo con la ironía del SIEMPRE románticos.

Así que no, ya no quiero un amor para siempre, sin embargo, seguiré escribiendo historias donde el amor esté presente. Porque el amor, en sus infinitas maneras, me toca. Y cuando me toca, soy del romance. Y el romántico tiene derecho a decir cualquier estupidez solo porque se trata de amor; y el amor… El amor inspira.

  

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Cartas a nadie: Carta I.

Amor, mi querido amor. 

Mi amor de antes.

Hace tiempo que nada entre tú y yo parece suficiente.

Hace un tiempo, que nuestro amor pasó de ser hoguera a ser témpano.

Siento frío. 

Encuentro cobijo y café caliente en otro sofá.

Más no, no hay otro amor además del tuyo.

Hago malabares con tus ojos y tus labios,

Guardo la humedad que me provocas cuando te acercas con las manos desnudas.

Te soy fiel, no lo hago por compromiso, sino por gusto.

Sin embargo, tu deshielo me alcanza y me siento como en medio de un aguacero a mitad de la noche atravesando la calle.

Amor mío; aunque quizá ya no eres tan mío, tal vez me lo repito para seguir sosteniendo esta historia.

La historia de los dos, juntos, separados, amándonos y detestándonos.

Mis noches me cuentan secretos, sueños que se sienten reales…

Y eso es lo que más quiero… sentir. 

Por eso me voy a la cama sin ti, por eso me desvelo entre fantasías y sudores que no provienen de tu piel.

A veces quisiera dejar intacto este amor; contemplarlo detrás de un aparador.

Tú me has enseñado a sentir, y por eso te amé.

Construimos y destruimos. Pero hay piezas que ya no encajan. 

Cosas irrecuperables, como cuando la aspiradora se ha llevado una pieza del rompecabezas y te das cuenta 1 semana después; cuando ya ha pasado el camión de la basura.

Hay tanta belleza en nuestra inexperiencia con el amor;

y al parecer, toda la experiencia adquirida, lleva una etiqueta con precio más iva.

Trato de suavizar mis palabras para que no te golpeen, a veces quisiera poder disolverlas en un té de menta para dártelo a sorbos, pequeños y dulces. Ojalá no fuera tan brusca, ojalá pudiera ser suave.

Tengo mi bolsillo izquierdo lleno de intentos, 

y al derecho lo he descosturado para poner ahí todo tu desdén; 

quizá pensando que pueda escaparse sin acumularse, sin llegar al fondo.

Nos hemos auto medicado con tiempo y espacio, sin pensar en la sobredosis; ¿ves aquel abismo? Lo hemos formado con nuestros pasos. Estos pasos, algunos firmes, algunos titubeantes, pero de los dos.

Aun así, te arrastro por las calles, conmigo, aunque no estés, aunque no me des nada. 

Te hago un hueco dentro de mis pensamientos porque quisiera poder compartírtelo todo, y sin embargo, no puedo compartirte mi realidad… Ni en una carta, ni en mil, podrías entender mis dimensiones, y mira que mis letras son lo más cercano a mi corazón honesto.

Nuestros ojos ven en distinta dirección, y aunque vieran en la misma, alguno de los dos usaría lentes 3D, o algún filtro digital. Somos tan distintos.

Hemos sido tantas cosas, y siempre nos aferramos a la que más nos gusta, pero al final, en este caminar, ya no somos los mismos. Nos guste o no, reinventarnos es tarea diaria.

Somos otros, manejando una vieja versión de nuestro amor.

Mi agridulce amor, quizá ha llegado la hora de aceptarnos, y seguir el andar de la verdad.

Mi amor irá contigo, en cada álbum de mi memoria. Mi amor irá contigo, a la eternidad.

Por lo tanto, vaciaré la cartera para pagar el precio de volver a sentir.

10 Principios espirituales de Kabbalah.

1.- Fuimos creados para la felicidad infinita. El propósito de la vida es recibir plenitud absoluta mediante la transformación de ser reactivo a ser proactivo.

2.- No podemos sentirnos plenos por algo que no nos ganamos. La cantidad de esfuerzo que pongamos en ganarlo es directamente proporcional a la cantidad de gozo que podemos experimentar.

3.- Cada reto que enfrentamos es enviado por el universo por un solo propósito: convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

4.- Pensamos que el recibir nos hace felices pero, de hecho, es el dar lo que nos trae plenitud.

5.- La fórmula para que milagros y bendiciones se manifiesten en tu vida: no reacciones ante nada, ni bueno, no malo. Mantén la calma. ¡No importa qué!

6.- Nunca culpes a las personas o circunstancias externas. La culpa nos pone en situación de víctima, convirtiéndonos en el efecto de lo que nos sucede. Tomar responsabilidad, sea nuestra culpa o no, nos mantiene en el asiento del conductor.

7.- Restringir la gratificación instantánea es el camino a la plenitud duradera.

8.- Hay una sola manera de cambiar el mundo: cambiando nosotros mismos.

9.- Hay una fuerza negativa -El oponente- que existe dentro de nosotros, y cuyo único propósito es retarnos para poder superarlo y así convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos.

10.- Da porque realmente te importa, no porque quieras amor, aprobación o las gracias a cambio. Los verdaderos actos de generosidad se hacen sin ninguna intención oculta o compromiso.

¡Bendiciones!

Una familia.

He visto familias desintegrarse por cosas absurdas como el dinero. He visto familias que le tienden la mano a un desconocido, y le ponen el pie a sus propios integrantes. He visto familias desamparar a los suyos. He visto familias que rechazan y le quitan el apoyo a su propia sangre porque no cumplen con sus expectativas o no pueden aceptarlos como son. He visto familias que son solo grupos de personas que viven guardando la compostura, aparentando, fingiendo. He visto familias que se separan y no vuelven a dirigirse la palabra. He visto familias hacerse pedazos por nada.

Es cierto que venimos al mundo y no elegimos en donde y con quien. Sin embargo, nos han metido una idea desde el momento de nuestra concepción, una sola idea en base a la cual comenzará a girar toda nuestra vida… La familia. Algunos hemos tenido suerte, y algunos otros, no tanta. A pesar del grupo de personas con el que nos ha tocado convivir durante años, hay una cosa que no nos han dicho nunca; en esta vida, también podemos elegir.
Una mamá, un papá, un hermano… Tantas etiquetas para la gente que nos rodea, pero el hecho de que los llamemos así, no implica muchas cosas. El amor, el respeto, la confianza, el cariño, y todas esas cosas valiosas y sagradas, no son exclusivas de tu grupo familiar biológico. La etiqueta no significa que van a amarte. Hay madres que dejan a sus hijos en el bote de basura, hay padres que han violado a sus propios hijos, hay hermanos que han asesinado a sus padres y hermanos, entre tantos casos más de diversos tipos.

Todas las cosas valiosas, se ganan. Y todas las cosas valiosas, pueden provenir de cualquier parte. Así como he visto familias caer, he visto familias formarse. Y mi conclusión ha sido, que la familia no es amor, pero el amor, hace a la familia. No importa donde, no importa quién, si abres tu mente, te puedes sorprender.

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Fragmento.

No hay camino correcto, siempre camino sin buscar pero encontrando. Un día a la vez, un minuto, un segundo, un instante, es todo lo que tengo. Decidir en cada momento, no por ayer, no por mañana, por hoy. Preguntarme en una medida de tiempo inexistente, ¿qué es lo último que quieren ver mis ojos? Y si al siguiente tic, tac me voy de está vida, entonces tal vez, me transformaré en lo que sentí… Y dejaré un hermoso recuerdo, que con suerte, o con amor, alguien lo seguirá latiendo, y volveré a existir, ahí.

CON amor.

Hoy mientras me permitía existir desde todas las múltiples perspectivas que he recolectado, me encontré amando; sí, desde un montón de definiciones ajenas y propias, puedo decir con seguridad, que he amado.
El amor, que cosa tan subjetiva, y sin embargo, todos vamos por ahí intentando definirlo. Podría concluir aquí mismo y atreverme a decir, que el amor, no tiene definición, pues como ya dije, es tan subjetivo como el ser mismo. Sin embargo, aventurándome un poco más, les regalaré mi perspectiva.

El amor, no tiene nada que ver con las mariposas en el estómago y toda la ola de emociones que nos vuelven un poco más locos; si quieres emociones fuertes, aviéntate en paracaídas o yo qué sé, actualmente hay muchas opciones que son EMOCIONANTES y que no tienen nada que ver con el amor. No te engañes, el amor no está en las primeras veces, ni aparece de pronto como un regalo, envuelto con un moño y llevando una tarjeta con tu nombre.
El amor no tiene nada que ver con esas películas y novelas en donde se aman a los tres días, no tiene nada que ver con un beso eterno o alguna escena de sexo apasionado. El amor, no tiene un final feliz.
No, el amor no es todo lo que suena bonito y romántico.
Tampoco viene hecho a la medida, no tienes que buscar desesperadamente a “a tu media naranja” porque todos estamos completos. El amor, no es algo que se le deja al destino, porque no, no es cuestión de tiempo. Y no, no existe el elegido; no trates de esperar al amor de tu vida o de encontrar el amor a primera vista, porque me atrevo a decirte, que no existe tal cosa.

El amor se construye.
Y aún construido, se alimenta y se reinventa. El amor toma muchas formas. Es lo más simple y lo más grande. Amar al otro es permitirle ser lo que es en todo su esplendor. Amar, es el deseo profundo de bienestar por el otro. Amar, es ser feliz por el otro.

Sin embargo, para relacionarse, el amor no lo es todo.
He aprendido que para funcionar con alguien, deben haber tres cosas más; la confianza, el compromiso y el deseo de compartir lo que se es con lo que el otro es.
Así, uno deja de hacer las cosas POR amor, y comienza a hacerlas CON amor, y eso, para mí, es AMAR.

“El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a buscarla al borde de un precipicio.” -Stendhal-

Una perspectiva con mucho de ti…

Una delgada línea (entre eso y aquello).

DISTINGUIR, una cosa de la otra, quizá sea la tarea más difícil que nunca hemos de aprender.
Las señales de la vida son confusas. ¿Vemos lo que queremos o queremos lo que vemos?

Somos seres sociales. ¿Se puede permanecer en soledad realmente o es solo una ilusión, una trampa, un desliz, un instante ausente de ellos?

Quizá la compañía está sobrevalorada. Quizá deberíamos darle un valor más alto a nuestra soledad. Quizá entonces haríamos mejores elecciones.

Hemos temido a la soledad y sin embargo creamos mecanismos de defensa para retenerla.
Hemos huido de la soledad, solo para fastidiarnos de los que más amamos.
Hemos pretendido que podemos engañar a la soledad, y en cambio ella nos deja conocer el verdadero valor de un momento.

Cuando más solos creemos estar, más rodeados de fantasmas estamos.
De nuevo, distinguir se hace una tarea difícil. Y mientras intentamos darnos cuenta de lo que realmente es, seguiremos huyendo de algunas compañías y arrastrando a otras a nuestra soledad.

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(te) QUIERO.

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Te quiero cerca. Te quiero dentro.
Te quiero de todas las formas en las que puedo querer.
Te quiero mía y te quiero siendo todo lo que quieras ser.

Quiero tus ojos diciéndome lo que tus palabras no.
Quiero tu boca con ese encanto que me posee.
Quiero el olor que inventa tu cuerpo al recibir ese perfume.
Quiero tu voz susurrando mi nombre en la oscuridad.
Quiero tus manos sobre mi piel y tu sonrisa tatuada en el alma.

Quiero tropezar con tu cuerpo en la madrugada.
Quiero tropezar con tus ojos cada mañana.
Quiero tropezar contigo andando mil caminos.
Quiero tropezar con tus labios en cada sorbo de café.

Quiero escuchar tu silencio y desnudar tu mirada.
Quiero abrazar tus horas besando lentamente tu existir.
Quiero prestarte mis ojos y mirar a través de los tuyos.
Quiero respirarte y perder el aliento para darte la vida en 7 segundos.

Quiero llevarte al mar y señalarte el cielo.
Quiero que me escuches latir y que leas mis sueños.
Quiero acercarte a esas cosas infinitas para que contemples
lo que observan mis ojos cuando encuentran tu presencia.
Quiero que acaricies la eternidad en una mirada, la nuestra.

(Te QUIERO aquí.)

Visiones de un supuesto ayer.

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Con el tiempo
hay recuerdos que se van pareciendo
más a un sueño que alguna vez tuvimos
que a algo que en realidad vivimos.

El tiempo vuela y los recuerdos pesan,
por eso quizá los vamos difuminando,
para hacer un poco más ligera la carga
y poder atrapar una pizca de segundos
y saborear el pequeño instante
en el que todo lo anterior
se ha quedado en borrosas imágenes mentales
atiborradas de emociones
ya debidamente enfrascadas y etiquetadas.

10 cosas.

Estas son 10 cosas que considero importantes.
10 cosas que aprendí, 10 cosas que te comparto.
Si también te parecen importantes, anotalas en un post-it
y ponlo en el espejo donde te miras cada mañana.
No olvides agregarle una sonrisa al final, yo te la regalo.

1.- La vida puede ser un chiste, y si no te RÍES, será uno muy malo.

2.- Todo es cuestión de perspectiva. SIMPLIFICA.

3.- Piensa menos, SIENTE más.
La mente es fábrica de mentiras, pero el sentimiento te dirá la verdad.

4.- Tú le das poder a las cosas. Si lo crees, lo creas.
CREER es mágico, CREAR es divino.

5.- No le des tantas vueltas, lo que no entiendes hoy, lo entenderás mañana.
RESPIRA, no te marees. 

6.- El dolor es parte de la vida. No sufras, úsalo a favor.
Eso de “lo que no te mata te hace más fuerte” es tan cierto como aquella canción que dice:
“del mismo DOLOR, vendrá un NUEVO amanecer”.

7.- Asume tu humanidad. TRANSFORMATE las veces que creas necesario.
RENOVARSE o apestar como el agua de estanque.

8.- No te castigues, APRENDE. Da SOLUCIONES, no problemas.
Habla contigo, abrazate, regálate nuevos ojos y HAZ-LO MEJOR.

9.- No importa lo que digan los otros de ti, pero si importa lo que digas de ti mismo.
SÉ lo que quieras siendo tu propio juez.
Ah, y no seas tan duro.

10.- No esperes tanto… La vida es HOY.

sonrisa