Fragmento.

No hay camino correcto, siempre camino sin buscar pero encontrando. Un día a la vez, un minuto, un segundo, un instante, es todo lo que tengo. Decidir en cada momento, no por ayer, no por mañana, por hoy. Preguntarme en una medida de tiempo inexistente, ¿qué es lo último que quieren ver mis ojos? Y si al siguiente tic, tac me voy de está vida, entonces tal vez, me transformaré en lo que sentí… Y dejaré un hermoso recuerdo, que con suerte, o con amor, alguien lo seguirá latiendo, y volveré a existir, ahí.

CON amor.

Hoy mientras me permitía existir desde todas las múltiples perspectivas que he recolectado, me encontré amando; sí, desde un montón de definiciones ajenas y propias, puedo decir con seguridad, que he amado.
El amor, que cosa tan subjetiva, y sin embargo, todos vamos por ahí intentando definirlo. Podría concluir aquí mismo y atreverme a decir, que el amor, no tiene definición, pues como ya dije, es tan subjetivo como el ser mismo. Sin embargo, aventurándome un poco más, les regalaré mi perspectiva.

El amor, no tiene nada que ver con las mariposas en el estómago y toda la ola de emociones que nos vuelven un poco más locos; si quieres emociones fuertes, aviéntate en paracaídas o yo qué sé, actualmente hay muchas opciones que son EMOCIONANTES y que no tienen nada que ver con el amor. No te engañes, el amor no está en las primeras veces, ni aparece de pronto como un regalo, envuelto con un moño y llevando una tarjeta con tu nombre.
El amor no tiene nada que ver con esas películas y novelas en donde se aman a los tres días, no tiene nada que ver con un beso eterno o alguna escena de sexo apasionado. El amor, no tiene un final feliz.
No, el amor no es todo lo que suena bonito y romántico.
Tampoco viene hecho a la medida, no tienes que buscar desesperadamente a “a tu media naranja” porque todos estamos completos. El amor, no es algo que se le deja al destino, porque no, no es cuestión de tiempo. Y no, no existe el elegido; no trates de esperar al amor de tu vida o de encontrar el amor a primera vista, porque me atrevo a decirte, que no existe tal cosa.

El amor se construye.
Y aún construido, se alimenta y se reinventa. El amor toma muchas formas. Es lo más simple y lo más grande. Amar al otro es permitirle ser lo que es en todo su esplendor. Amar, es el deseo profundo de bienestar por el otro. Amar, es ser feliz por el otro.

Sin embargo, para relacionarse, el amor no lo es todo.
He aprendido que para funcionar con alguien, deben haber tres cosas más; la confianza, el compromiso y el deseo de compartir lo que se es con lo que el otro es.
Así, uno deja de hacer las cosas POR amor, y comienza a hacerlas CON amor, y eso, para mí, es AMAR.

“El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a buscarla al borde de un precipicio.” -Stendhal-

Una perspectiva con mucho de ti…