Del objeto apartado al amor, hay solo un pago de diferencia.

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¿Alguna vez les robaron el desayuno en la escuela?

Llega la hora del receso y corres a la tienda, entre el tumulto de alumnos hambrientos, te abres un lugar y le pides a la señora que te prepare un sándwich, con mucho queso y mayonesa, sin lechuga, con el picante a parte y semi-dorado en la parrilla. En la espera, te distraes (seguramente platicando), y de pronto cuando te das vuelta, descubres que alguien más acaba de llevarse el sándwich que pediste y que estaba preparado exactamente como tu lo querías. Para tu mala suerte, era el ultimo que podía reunir todas esas características, pues el queso se acabo y el pan que les queda es integral.
Tú, el hambre y todas tus ilusiones muertas.

Bien, pues si creen que exageré, quizá sea más fácil preguntarles, ¿alguna vez les ha pasado que pasan por un aparador y ven una cosa hermosa que parece hecha justo a su medida y cuando entran a comprarla les dicen que ya está apartada?
Sí, sé que esto les suena un poco más familiar, ¿cierto? Y bien, ¿Qué han hecho entonces? Sí, también lo sé. Intentan persuadir al vendedor, seguido de esto, (y después de pensar por segunda vez que aquello esta justo hecho para ustedes) entonces ofrecen un poco más de dinero, y cuando finalmente les dicen que ha sido vendido y que no hay manera en que puedan comprarlo, contemplan el aparador con tristeza y suma frustración por no haberlo visto antes, lo miran, lo acarician, imaginan lo hermoso que pudo ser salir de aquella tienda con aquello entre las manos. Sí, lo sé, se les hubiera visto tan desquiciadamente bien. Y es que parecía que lo hubieran fabricado justo para ustedes y solo le faltaba su nombre bordado. Pero oh decepción, tienen que seguir recorriendo las tiendas, porque a pesar de ser perfecto para ti, alguien más lo tendrá (aunque no se le vea tan bien como a ti, por supuesto.)
El irremediable lamento por aquello tan bello que pudo ser tuyo, pero alguien lo encontró primero.

Así que ya nos vamos entendiendo, el terrible robo del sándwich que estaba hecho para ti, y el lamentable shopping tardío. Dos historias de frustración verdadera para llegar a la historia más triste, y por supuesto que esa es una historia de amor.
¿Conocen al amor de su vida? Bien, pues, en esta ocasión no tiene nada que ver. He conocido al amor de mi vida varias veces, y la primera vez que me enamoré, fue totalmente platónico. Me he enamorado muchas veces, poco, poquísimo y mucho, y considero que solo he amado a una persona, sin embargo, nada de esto tiene que ver con el sándwich, ni con el objeto de mi afecto, aunque son casos comunes como el amor, las cosas de este tipo siempre tienen solución.

¿Han conocido a su alma gemela? Bueno, pues eso es aún más complicado de lograr.
Osho, Buda, entre otros, dicen que encontrar un alma gemela no es algo que sucede de manera común, es algo excepcional, único y la mayoría no llegará a conocer a su alma gemela nunca.
Bien, ciertamente me siento especial (y sí, me creo mucho.) he tenido la fortuna de encontrar en esta vida a quién según mi alma, reconoce como su alma. Vale la redundancia y sí, es algo excepcional.
¿Alguna vez han leído un libro que pareciera que relata su vida misma? Ok, pues es más o menos parecido (tipo magia).
Un alma gemela te lee (y no solamente en sentido literal), te ve, te comprende, se funde contigo, incluso aún sin decirse una sola palabra. Eso suena bien ¿no? Todos queremos encontrar a esa otra mitad con quién compenetrarnos.

Pues bien, yo la encontré, la admiré, la procuré, me enamoré, pero como al sándwich que me robaron por distraída y como al precioso objeto del aparador; pues alguien se me adelanto.
La vida, realmente es un misterio que no necesita ser resuelto, pero ¿por qué diablos hace cosas perfectas a tu medida y las pone en manos de alguien más? En serio, ¿Cuál es el punto? ¿Es una especie de karma por distraerme tanto?
No se que venga después, no se cuanto me dure esta vida, lo que si sé, es que con un demonio, no volvería a platicar en la fila de la tiendita, y si veo algo en el aparador que parece ideal para mi, lo compraré de inmediato, y si ya está apartado, tendré dos opciones: dar media vuelta y no volver por ahí, o robarlo. ¿Ustedes que harían?

Se lo que deben estar pensando ahora (la verdad no) y se en quién están pensando ahora (la verdad, tampoco).
Por eso (y porque en realidad no lo se) voy a decirles que sea cual sea su respuesta, probablemente harán muy bien.
La vida son decisiones, y las decisiones importantes se toman con el estómago lleno (y la cabeza fría).
Se puede vivir sin un alma gemela, pero cuando la conocen, nunca la van a olvidar.
Así que, llamenlo suerte o casualidad, yo la conozco, aunque no está conmigo. Y si yo puedo vivir sin ese sándwich, ustedes pueden vivir sin “el amor de su vida”.
Y si ahora se preguntan ¿Cuál era el sentido de todas estas letras? Les diré algo que escuché por ahí: “a veces no necesita tener sentido para que tenga sentido”.
Y si lo que esperaban era una moraleja, pues bien, aquí la tienen: “No te distraigas, y si encuentras a tu alma gemela, nunca la pierdas de vista.”

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3 comentarios en “Del objeto apartado al amor, hay solo un pago de diferencia.

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